martes, 5 de agosto de 2008
¿A qué sabe la vida?
A amaneceres de invierno acurrucado bajo mantas de lana, veranos entre trigales, besos con ruido de campanas, primaveras con ramos de margaritas y jazmines, otoños con lluvia de hojas secas, viajes por mundos a sólo centenares de metros, al ruido de tracas y cohetes.... a alegría.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Como un gorrión que se ahoga,
sentada frente a la ventana abierta,
busco
y respiro
cada soplo mínimo de brisa.
A la brisa fresca que inunda todo llenandote de alegria
Publicar un comentario