Y es que a veces hace falta poner la mente al sol, que se ilumine un poquito y salga del letargo y de las rutinas que nuestro rol nos obliga a tener. Un poquito de caló para nuestra cabeza, sin llegar a tostarse pero que le de un meneíto y la ponga en órbita, sobre todo que se abra a otras visiones y experiencias, dejar de ser el centro del mundo por unos minutos, empatizar con los otros.
Un homenaje, una lágrima: El niño gusano.
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1 comentario:
La canción guay!!!
Recargar pilas al solesito, esto está bien....
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